Audi R8 Coupé V10 performance quattro

Deportivo, imponente… perfecto.

El Audi R8 Coupé V10 performance quattro lleva la competición en sus genes. Su poder se hace patente en el exterior a través las poderosas tomas de aire situadas junto a la amplia parrilla Audi Singleframe. El difusor elevado en la zaga. O sus marcadas líneas laterales, que son un indicador de la posición del motor central. Y es que este coupé de 456 Kw (620 CV) marca la frontera entre la carretera y el mundo de la competición.

Lo más relvante del Audi R8 Coupé V10 performance quattro

Aún más potencia

El motor V10 atmosférico, ubicado entre los ejes, es el corazón del Audi R8 Coupé V10 performance quattro. En la versión performance, este motor genera 50 CV adicionales. O lo que es lo mismo, 456 kW (620 CV) en total. Esto reduce el tiempo de aceleración para alcanzar los 100 km/h a 3,1 segundos. E incrementa la velocidad máxima a 331 km/h. El par motor también presenta una clara diferencia: 600 Nm se encuentran ahora disponibles a 6500 rpm.

El alerón trasero fijo del Audi R8 Coupé V10 performance quattro constituye una señal clara del impresionante rendimiento de su motor.

El chasis: precisión desde todos los ángulos

Además del rendimiento, el automovilismo de competición se centra siempre en la precisión y la rapidez. Para conseguirlas la clave está en el diseño del chasis. El Audi R8 presenta ejes dobles de aluminio que guían las cuatro ruedas. Ofrece el sistema de conducción dinámica Audi drive select con cuatro modos de serie. Y el sistema Audi magnetic ride cuenta con la suspensión performance y el estabilizador de fibra de carbono que se adaptan a tu estilo de conducción y al perfil de la carretera, realizando modificaciones cada milisegundo para cada rueda por separado.

La dirección, que ha sido configurado de nuevo, traslada tus acciones sobre el volante de forma aún más directa y garantiza una reacción excepcionalmente precisa ante las condiciones de la carretera. La dirección dinámica opcional ajusta el ángulo de dirección en función de la velocidad, y garantiza así una maniobrabilidad extraordinariamente ágil. Los frenos de cerámicos reforzados con fibra de carbono del Audi R8 Coupé V10 performance quattro se encargan de reducir la velocidad.